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Despertar los sentidos

Un día de cultura en Ginebra

Despertar los sentidos. Un día de cultura en Ginebra

Ginebra, todo un centro neurálgico cultural, concentra sus numerosos museos e infinitas galerías, teatros y salas de conciertos en un área relativamente pequeña. Arte moderno o contemporáneo, maravillas orientales, ensoñaciones líricas o tesoros históricos, la ciudad cultiva las artes y ofrece, durante todo el año, un sinfín de eventos para deleite de estetas de toda procedencia. Ha llegado el momento de despertar los sentidos…

Tras el profundo sueño de la pandemia, la cultura por fin despierta. Engalanada de colores, desempolva con un mágico ademán los lugares que le dan vida a diario, revelando la vida y la poesía que tanto hemos añorado. ¡No hay un minuto que perder, la cultura nunca duerme!

¿Y qué mejor forma de empezar el día que con un suave despertar sensorial en los baños de Pâquis? Las vibrantes actuaciones de los amaneceres musicales acompañan la salida del sol, combinando arte y astrología en una simbiosis casi espiritual. Llenándose de música sugerente o de docta poesía, los baños reflejan el amanecer y celebran un animado folklore. Tras la actuación, disfruta de un abundante y meditativo desayuno en La buvette des Bains para reponer fuerzas para tu fantástico viaje cultural.

Primero, dirígete al SoHo de Ginebra, el Quartier des Bains, para una prolongada inmersión en aguas museísticas. Arte primitivo o contemporáneo, fotografía o relojería, cada esquina derrocha cultura en este alegre y céntrico barrio. Tras la inauguración del Museo de Arte Contemporáneo en 1994, este distrito semiindustrial se llenó de galerías de arte (Laurence Bernard, Xippas, Joy de Rouvre, etc.) en las que se exhibe la obra de artistas emergentes de Suiza y del extranjero, así como de instituciones e instalaciones culturales a poca distancia unas de otras.

Sin embargo, antes de abordar el arte actual, es recomendable sumergirse en el de épocas anteriores. Con su diseño de pagoda, el MEG (el Museo Etnográfico de Ginebra) nos ofrece un viaje espacio-temporal por cinco continentes en una atmósfera diáfana donde se exhiben los archivos de la diversidad humana en una colección particularmente rica y fascinante. Piérdete en los meandros del tiempo mientras admiras estos sublimes artefactos bañados en una favorecedora luz dorada.

El verano en Ginebra ofrece mucho en cultura

A continuación, el sol te devolverá al presente para descubrir las múltiples modernidades del arte. El MAMCO (Museo de Arte Moderno y Contemporáneo) y el CAC (Centro de Arte Contemporáneo) se encuentran en una antigua fábrica que se caracteriza por sus grandes ventanales, sus luces de neón, los raíles de la antigua maquinaria que recorren sus suelos y sus altos techos. Desenfadadas, provocativas o contemplativas, las obras que aquí se exhiben nos hablan de la experimentación artística de los siglos XX y XXI a través de algunos de los grandes nombres de la historia del arte, así como de artistas emergentes del panorama suizo e internacional.

El barrio también alberga un espacio expositivo dedicado a los estudiantes de HEAD-Ginebra (Escuela de Arte y Diseño), LiveInYourHead. Lugar para la experimentación, el trabajo y los encuentros, esta fabulosa galería multidisciplinar da fe de la hibridación del arte y ofrece múltiples visiones de lo que es una exhibición hoy, mostrándonos el audaz ingenio de los artistas del mañana.

Pero el barrio nos ofrece algo más que un paseo por el arte actual: la relojería, emblema del lujo ginebrino, también tiene aquí su lugar, con el suntuoso Museo Patek Philippe, donde resuena el tictac de las creaciones más prestigiosas de la marca, así como una extraordinaria colección de relojes y esmaltes que abarca del siglo XVI al XIX en una resplandeciente atmósfera de orfebrería.

Tras estas aventuras artísticas, dirígete a Bongo Joe Records, la mítica discográfica y agencia de talentos ginebrina cuya galería comercial, situada en Quai de l’île, ofrece sillones, plátanos de sombra, café, cerveza y perlas musicales traídas de todo el mundo. Mucho más que una tienda de discos, Bongo Joe ofrece también conciertos y charlas en una atmósfera súper afable y es un lugar ineludible en el paisaje cultural de Ginebra.

Tras una jornada tan ajetreada, aún te quedará parte de las innumerables maravillas culturales de la ciudad para otro día: el Museo Internacional de la Cruz Roja para los filántropos en ciernes; el Museo de Historia Natural para los amantes de la naturaleza, o el CERN para los viajeros interesados en la ciencia. También puedes esperar la próxima temporada teatral, con la Comédie de Genève y su nuevo edificio de cristal en Eaux-Vives, o dirigir tus pasos hacia una de las muchas salas de conciertos de la ciudad (música alternativa en la Usine; multicultural en la Alhambra, o clásica en Victoria Hall), mientras esperas los próximos festivales multidisciplinares, entre ellos el legendario Festival de La Bâtie.

En verano no falta la cultura y no te quedarás con las ganas de pasar una velada estupenda, ya sea viendo una película, un concierto o una actuación en vivo. Un espectáculo nocturno bajo las estrellas en el parque La Grange, frente al mítico escenario Ella Fitzgerald durante el festival Musiques en été, es la guinda perfecta para el pastel cultural que por fin te puedes zampar. Cierra la jornada con unas notas musicales, reflejo de las del amanecer, para despedir el crepúsculo y soñar con el mañana…